sábado, 15 de julio de 2006

SUPERMAN RETURNS



“Superman Returns” tiene los habituales problemas de Superman.


Le falta conflicto.


Superman en, como define Lutor en la película , un dios (*). Y Lutor, aunque un supervillano (El Supervillano por excelencia), es solo un hombre.


Superman está demasiado por encima de todos nosotros, los mortales. No tiene enemigos de su mismo nivel. Nunca puede tenerlos.


¿Qué posibilidades puede tener Lex Lutor? ¿Qué conflicto puede haber? Ciertamente, está la Kriptonita, un “parche” para intentar equilibrar la partida, para dar emoción. Pero no es lo mismo.


Esto no ocurre con otros Superhéroes: Los X-MEN se enfrentan a otros mutantes, Batman es humano, Spiderman no del todo, pero tampoco lo son sus enemigos.

Esta continuación (o esta nueva versión, porque tiene mucho de remake), comienza con Superman volviendo a la Tierra 5 años después de Superman 2, tras visitar los restos de Kripton, y comprobar que no queda nada vivo.


Pero en estos cinco, la vida ha seguido. El mundo se ha acostumbrado a estar sin Superman. Algunas cosas que parecen inamovibles han cambiado mucho. Los protagonistas han seguido su vida.


Lutor (no os destripo nada) está libre (en parte por culpa de la desaparición de Superman), la vida en el Globe, en sus empleados, ha cambiado.


En esta situación, Clark se incorpora a su vieja puesto de trabajo, después de un largo “viaje sabático”.


El núcleo de la historia es Lex Lutor intentando (de nuevo) dominar el planeta, aunque ello le cueste la vida miles de millones de personas (por una vez no lo han traducido como billones). La destrucción de Norteamérica está, obviamente, presente en la amenaza.


Para ello utilizará la tecnología alienígena del propio Superman.


La película está llena de guiños a las películas “clásicas”. En algunos momentos da la impresión de estar viendo un remake de original Seperman. Incluso se llegan a utilizar casi las mismas palabras: “Según las estadísticas el transporte aéreo sigue siendo el más seguro”, además de que las reacciones y gestos de los personajes, de que la forma de resolver los problemas es muy similar.

El Superman que vemos es mucho mas humano que lo habitual. Demasiado humano


Brandon Routh, que hace de Superman, no es una elección adecuada. No da la impresión del Superman (más) maduro que deberiamos ver tras cinco años. Da casi la impresión de un adolescente recién llegado a Metropolis. En ningún momento nos hace olvidar a Christopher Reeve, cuya sombra sobrevuela continuamente la pelicula

Kevin Spacey bien. Claramente por encima del protagonista. El papel invita a la sobreactuación y al histrionismo, y lo cumple adecuadamente.

Kate Bosworth (Lois Lane) tambien bien. Desde luego, mas atractiva que Margot Kidder, la Lois de 1978.

Lois Lane, es algo menos impulsiva e independiente que en versiones anteriores, pero esto es lógico dados los cambios producidos en su vida.

Como resumen, es una buena película, recomendable.

Pero desde luego no es, como había leído en algún sitio, y se esperaba, “La gran película de superhéroes”. Ni siquiera es la gran película sobre Superman.

(1) Yo no soy un dios. Un dios es alguien con una capa roja que se guarda sus conocimientos.

No hay comentarios: